El “6-7-8” local, cuestionado y criticado por Poletti en varias entrevistas a NBA (que aquí fue llamado “Ramallo en uno TV”) es una toma de pelo a la gente y un ataque a la prensa responsable. Ningún programa de auto propaganda es bienvenido por la comunidad, salvo por los aduladores del gobierno. Pensar que un programa de tv hecho con recursos de la gente, fugaz y que alcana a un público limitadísimo, alcanza para crear conciencia, es una tonta decisión que tiene que ver con la necesidad de gastar para elogiarse, no con comunicar masivamente. Para eso están todos los medios privados no religiosos a los que se nos paga una pauta para dar publicidad y divulgar los hechos y actos de gobierno, y las campañas de información pública.
O por lo menos es para eso que debería pagarse a los medios de comunicación privados, en lugar de pagarles para condicionar sus contenidos o torcer sus opiniones. Actuando bien, se hubiera llegado con los mensajes necesarios a todos los públicos, a través de todos los medios, dando trabajo a decenas de comunicadores y no a dos o tres empleados de cultura reasignados al objetivo de “autoelogio y ocultamiento de lo que no conviene” en un programa de tv de media hora, carísimo por donde se lo mire.
Estos programas que indefectiblemente terminan, como lo declaro varias veces Mansilla, en un culto al auto elogio, que pretende mostrar un único pequeño lado de la realidad que benéfica al gobierno de turno. Ahí no hay periodistas que pregunten, ahí no están los reclamos y demandas del vecino, convirtiendo a estos espacios en publicidades con forma de noticieros. Creen que logran terminar con los cuestionamientos, pero convierten a la crítica en más necesaria. Estos programas estatales son caros e inútiles -sobre todo a la hora de hablar de prioridades- y solo lo disfrutan, si es que lo ven, los seguidores fanáticos del gobierno. Bajo el verso de “difusión de actos de gobierno” son un curro, otro más, para ubicar amigos.
Todos los gobiernos se ven tentados al auto “bombo”. Veremos que camino toma el nuevo gobierno en su área de comunicacion.

