El Gran Premio de Gran Bretaña dejó un sabor amargo para Franco Colapinto. El joven piloto argentino de 22 años ni siquiera pudo tomar la salida oficial en Silverstone: su monoplaza se apagó en boxes antes de largar, sellando así un nuevo abandono en su debutante temporada en la Fórmula 1.
El incidente ocurrió luego de que el equipo Alpine decidiera reemplazar varias piezas clave del motor, lo que obligó a Colapinto a largar desde boxes. Con la pista secándose tras la lluvia matutina, Franco y su ingeniero apostaron por cambiar a neumáticos duros en la vuelta previa. Sin embargo, al intentar volver al pitlane, el auto se detuvo y no respondió, frustrando cualquier intento de resetearlo desde el volante.
La escena repitió fantasmas del pasado: “Fue el mismo problema que en Barcelona”, se lo escuchó decir por radio, recordando una falla similar que ya lo había dejado fuera en clasificación. Esta fue su cuarta retirada en quince carreras, en una temporada marcada por altibajos mecánicos y decisiones técnicas que lo han dejado sin competir en más de una ocasión. Como si fuera poco, el fin de semana también estuvo atravesado por rumores sobre posibles cambios en la alineación de Alpine. Mientras el italiano Flavio Briatore —asesor del equipo— felicitaba públicamente a Pierre Gasly por su sexto puesto, nada dijo sobre Colapinto. La frialdad en redes encendió especulaciones, especialmente tras las declaraciones del jefe de Mercedes, Toto Wolff, quien confirmó conversaciones sobre el futuro de Valtteri Bottas.
A pesar del trago amargo, Colapinto mantuvo la compostura y expresó sus ganas de revancha: “Era una buena carrera para correr. Espero poder tener más oportunidades en Bélgica y Hungría, circuitos que disfruto”. La F1 entrará ahora en una pausa de tres semanas, antes de retomar la acción en Spa-Francorchamps, donde Franco buscará sacudirse la mala racha y demostrar que está a la altura de la Máxima.
