En un paso que marca un antes y un después para la industria nacional, la empresa Sidersa obtuvo la aprobación oficial para llevar adelante una inversión de 300 millones de dólares destinada a la instalación de una planta siderúrgica en la ciudad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos. El proyecto se convierte en la primera iniciativa puramente industrial en ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
A través de la Resolución 1028/2005 del Ministerio de Economía de la Nación, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional otorgó el aval que permitirá avanzar con la construcción de una siderurgia integrada, algo que no se veía en el país desde hace más de medio siglo. El plan contempla la producción de 360.000 toneladas anuales de hierro para la construcción, con el objetivo de abastecer a la industria nacional y promover exportaciones.
La planta utilizará tecnología de última generación, lo que implica mayor eficiencia, menor impacto ambiental y un importante salto cualitativo en términos productivos. Se estima que las emisiones de dióxido de carbono serán un tercio menores en comparación con las tecnologías tradicionales del sector.
Este proyecto no solo representa un motor económico y productivo, sino que también apunta a revitalizar el tejido social y educativo de la región. La propuesta contempla el trabajo conjunto con universidades e institutos técnicos para reactivar carreras vinculadas a la actividad siderúrgica, generando nuevas oportunidades para jóvenes y profesionales en el corazón industrial del país.
Con esta inversión, Sidersa se posiciona como protagonista de una nueva etapa en la industria pesada argentina, apuntalada por un régimen que busca atraer grandes inversiones y transformar la matriz productiva nacional con innovación, desarrollo y compromiso con el medio ambiente.
