En otra parte de la entrevista con Ramalloinforma, Germán Iribarria puso el acento en los valores que caracterizan a su lista y a los integrantes que lo acompañan. “Son personas de bien, honestas y trabajadoras, que entienden que cada problema del vecino es un asunto personal”, afirmó.
Uno de los nombres más repetidos fue el de Andrea Sabella, reconocida odontóloga de Villa Ramallo, a quien el candidato describió como una figura clave para el futuro del Concejo Deliberante. “Andrea es una persona muy comprometida con la sociedad, y seguramente va a ser una concejal muy importante. Tiene esa capacidad de sentir como propio cada problema ciudadano”, señaló Iribarria.
Otro de los pilares de la lista es Emilio, presentado como un compañero leal y desinteresado. “Le ofrecieron cargos políticos en distintos lugares, siempre rechazó. Nunca nadie va a poder decir que levantó la mano por conveniencia. Él vota con voz propia y con honestidad”, remarcó el candidato.
El espacio también suma nuevas figuras, como Vanina Otero, Sol Mansilla y Dayana Borceli, tres mujeres que aportan “una cuota de frescura y renovación” al proyecto político. Según Iribarria, esa combinación entre la experiencia de quienes están desde el inicio y el aire nuevo de las incorporaciones es clave para asegurar la continuidad de la vecinal en los próximos 20 o 30 años.
Asimismo, se mencionaron referentes de distintas localidades: Freddy Bucci, comerciante gastronómico en El Paraíso; Silvia Ortiz, acompañante terapéutica en General Savio; y Carolina Benítez, docente de Pérez Millán, hija de un gomero del pueblo y trabajadora incansable. “Son ejemplos de esfuerzo, compromiso y vocación de servicio”, subrayó el dirigente vecinal.
La lógica de esta construcción política está lejos de los intereses partidarios tradicionales. “En nuestra vecinal no se discuten políticas provinciales ni nacionales. Discutimos cómo solucionar los problemas de Ramallo”, respondió. Bajo esa premisa, el espacio mantiene un carácter abierto y plural: “No preguntamos a qué partido político pertenece cada uno. Lo que importa es que sea buena persona y tenga ganas de aportar”.
Este enfoque marca una diferencia sustancial con las estructuras tradicionales. No se trata de banderas partidarias ni de obediencias ciegas, sino de un grupo de vecinos que buscan representar los intereses reales de la comunidad. “Somos prácticamente los mismos que arrancamos hace tres años. Ese 80% de continuidad nos da fortaleza”, explicó.
De esta manera, Iribarria busca transmitir propuestas de gestión pero también dejar en claro que la política puede ser ejercida con valores humanos como la honestidad, el compromiso y la lealtad. “Y es precisamente esa cualidad la que permitirá transformar al Concejo Deliberante en un espacio verdaderamente representativo de la gente”, cerró.

