La regla de este juego es prevenir posibles afecciones cardiacos o factores de riesgo que puedan producir una parada cardiorrespiratoria en los jugadores de alto nivel, y no encontarse con la sorpresa de un Sergio Agüero, un Christian Eriksen o un Lindelof entre otros.
Las federaciones participantes en este Mundial de Qatar, deberán garantizar y confirmar a la Federación Internacional de Fútbol, que sus jugadores se han sometido a un examen médico previo al inicio de la fase final. Es un requisito indispensable antes del arranque mundialista.
Para realizar las evaluaciones médicas, el propio organismo FIFA será el que facilitará a las federaciones participantes el correspondiente formulario de evaluación, en el cual se deberán comunicar los resultados.
Se estableció un protocolo específico, por si se llegara a presentar un caso de conmoción cerebral de algún jugador durante un partido del Mundial.
- Si sospecha que un jugador ha sufrido un capítulo de conmoción durante el partido, el médico de la selección deberá examinarlo siguiendo los protocolos recogidos en el Manual de Medicina de Urgencia en el Fútbol de la FIFA.
- Cuando se sospeche que un jugador haya podido sufrir una conmoción cerebral, el árbitro podrá detener el partido durante un máximo de tres minutos. El árbitro permitirá al jugador reincorporarse al partido únicamente con la autorización del médico de la selección, el cual, tras el examen correspondiente, habrá determinado que el jugador no muestra signos o síntomas de conmoción cerebral.
- A partir del examen clínico y siempre con la prohibición expresa de permitir que el jugador vuelva al terreno de juego si se sospecha que pueda haber sufrido una conmoción cerebral, la decisión definitiva recaerá siempre en el médico de la selección.
La FIFA recomienda que los equipos médicos sigan el protocolo de reincorporación para todos los jugadores que hayan sufrido una conmoción cerebral.

