Por Ramallo Informa
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Paritaria docente: las provocaciones del ministro

El ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Finocchiaro, se refirió a la fallida reunión paritaria con los docentes. En un comunicado de prensa, responsabilizo a los gremios de no concretar el acuerdo, y los acusó de “estar muy politizados”.

 

Entre las excusas que lindan la chicana, les respondió a los maestro con una provocación. “Es un año electoral donde hay gremios muy politizados”, sostuvo Finocchiaro.

La propuesta oficial consiste en un aumento salarial con un piso del 18% anual, a abonarse en cuatro cuotas del 4,5% y atadas, cada una, al índice de inflación del INDEC.

“Hay negociaciones que siguen y son permanentes”, afirmó al respecto el titular de la cartera educativa, quien, en una entrevista radial remarcó que “los gremios docentes han naturalizado una lógica de presión bajo la amenaza de no comenzar las clases, para lograr el aumento que quieren. Esto es algo que no sucede en otras partes del mundo. Por eso, si predomina la lógica sindical, se puede llegar a un acuerdo salarial pero con la política, no”.

Al respecto, el funcionario consideró que “al Estado le corresponde fijar las políticas públicas  educativas y con los gremios se discuten condiciones laborales para debatir cómo hacer de la escuela un mejor lugar, donde se transmitan conocimientos significativos. Es fundamental que los adultos resuelvan sus diferencias con los chicos en las aulas”.

Finocchiaro insistió en que “hay un modelo sindical que atrasa, absolutamente ideologizado, que cogobernó el sistema educativo durante los últimos doce años. Hay gremios que responden a una lógica que tiene que ver con su adscripción al gobierno que se fue en diciembre de 2015. Existen centrales que no representan específicamente a los maestros, como la CTA, que buscan utilizar a la paritaria docente como la punta de lanza de una serie de conflictos que quieren tener en el año contra la administración de Mauricio Macri y la de María Eugenia Vidal”. Este es un mensaje peligroso del ministro, es una persecución política explicita. El derecho a adherir a un pensamiento o ideología política es lo que irrita al funcionario.

La otra cara del Ministro

Finocchiaro expresa un desprecio por la política, persigue a los docentes por su participación partidaria, e incluso hasta los mismos estudiantes. El ministro adhiere a un programa político que está destruyendo la educación en la provincia de Buenos Aires, con recortes presupuestarios, magras propuestas salarias y persecución ideológica. Esa matriz, exacerbada por la prepotencia de Finocchiaro, engendran el caldo de cultivo para dar razones ciertas a los docentes de no aceptar esta propuesta salarial, y peligran el comienzo de clases. Ahora sí, para el funcionario, siempre, la culpa la tienen los docentes.