Se realizó el acto protocolar de la reapertura del CEC 802 de Villa Ramallo, luego de que estuviera cerrado debido a las falencias en la construcción y medidas de seguridad del edificio. Participaron del acto el intendente Mauro Poletti, la Jefa Distrital de Educación, Marcela Moré, autoridades de la institución educativa y representantes del gabinete municipal.
El primero en hacer uso de la palabra fue el intendente Poletti, quien manifestó que “más allá de la alegría que uno siente hoy, también vengo a pedir perdón en nombre del Estado Municipal porque como saben esta obra fue inaugurada el año pasado y a principios de este año hubo inconvenientes, y eso hizo que los chicos perdieran días de clases y trabajaran incómodos; y la verdad nosotros no estamos dispuestos a que eso pase durante nuestra gestión de gobierno”, aseguró.
A su término, Marcela More, Jefa Distrital, argumento que “la importancia que tiene el Centro Educativo Complementario, porque en la calidad educativa que tienen los chicos no es la misma de aquellos que no concurren, aquí los chicos tienen 8 horas de escolaridad y no es la misma que tienen en la escuela”.
La reapertura coincide con el 25 aniversario de vida del CEC. El vicedirector de establecimiento, el profesor Pablo Bernacchia, quien recordó la trayectoria. “Son 25 años del funcionamiento del CEC, desde el ’91, desde ese entonces estamos con casa prestada y esto es un sueño anhelado por muchos. Hoy ver plasmado esto es una alegría. En esta nueva casa tenemos una matrícula de 209 alumnos que vienen a contraturno de sus escuelas. A partir de hoy tenemos unas instalaciones amplias, tenemos insumos y tenemos el trabajo de toda la comunidad. No nos queda otra que mejorar nuestro desempeño por que las instalaciones que tenemos ahora no para de cara al futuro”.
La apertura se dio luego de que se realizaran distintos trabajos en el edificio que en marzo pasado, luego de intensas lluvias, sufrió el desprendimiento del cielorraso y se detectaron una serie filtraciones de agua desde los techos. En aquel momento, el Consejo Escolar decidió que los alumnos de ese lugar fueran trasladados al antiguo edificio hasta que se realizaran las reparaciones y además hicieron una presentación para que la empresa constructora respondiera por la situación.

