Ante un nuevo femicidio ocurrido en Ramallo, el Observatorio de Violencia de Gènero de la Defensoria del Pueblo de la provincia de Buenos Aires (OVG) señala la necesidad de enmarcar judicialmente estos hechos de violencia extrema contra las mujeres bajo la figura penal del “femicidio”.
El OVG insta a los funcionarios judiciales que la investigación del asesinato de Silvia Garcia se enmarque como “femicidio” tal como lo sostienen el inciso 11 del artículo 80 del Codigo Penal. En este sentido acompañara el pedido que realice la familia.
El OVG entiende que la expresión “mediare violencia de género”- que señala dicho artículo penal- debe interpretarse de manera amplia y no acotada a un contexto individual sino referida a una relación estructural de dominio entre los géneros. El OVG señala que no resulta necesaria dar cuenta de la existencia de denuncias previas por violencia ni tampoco que deban existir situaciones de violencia anterior a los hechos para la configuración del femicidio.
Los motivos y los modos en que se llevaron a cabo los hechos, la modalidad de la agresión, el uso del cuerpo masculino frente al de una mujer, la forma de tratar el cuerpo de la víctima en cada momento de la secuencia delictiva, la conducta seguida por los imputados en ese momento, son parámetros para establecer si medió o no violencia de género.
Los factores que hacen diferente el delito de femicidio con el homicidio de un hombre, e incluso con el homicidio común de una mujer, destacan que a través de la muerte violenta se pretende perpetuar y refundar la superioridad del hombre, la discriminación contra la mujer y de desprecio contra ella y su vida.
El OVG señala la importancia de calificar estos hechos como femicidios en tanto , según la información provista por la Procuración general de la SCJBA durante los años 2013 y 2014 no se inicio ninguna investigación penal por femicidio en la provincia de Buenos Aires.
La impunidad no sólo alienta nuevos abusos, sino que también transmite el mensaje de que la violencia contra la mujer es aceptable o normal. Y el resultado de esa impunidad no sólo consiste en la denegación de justicia a la víctima o sus familiares, sino también en el refuerzo de las relaciones de género reinantes y reproduce las desigualdades estructurales

