Uno de los temas álgidos en la discusión política del Ramallo de los últimos tiempos fue el de la residencia universitaria en Rosario. La lucha de estudiantes y padres lograron torcerle el brazo a la subsecretaria de educación local que era la funcionaria oficialista más convencida de cerrar la casa de estudios que hasta el año pasado albergaba a una veintena de jóvenes. Ya pasado el mal momento y la polémica el municipio determinó mudar a los estudiantes a una casa sin problemas edilicios ubicada en San Luis 518 y desde el 1 de diciembre hasta el 15 se abrió la inscripción para cubrir tres lugares.
