Para prevenir la picadura de ponzoñosos

Por Ramallo Informa

Frecuentemente en el hogar, en el jardín o en la naturaleza se producen picaduras o mordeduras de animales que pueden inocular distintos tipos de veneno. Algunos de ellos son tóxicos para el hombre en general, pero otros solo revisten peligro para aquellas personas que sean alérgicas a un determinado veneno animal.

 Teniendo en cuenta que hay ciertos grupos de animales tales como los artrópodos (alacranes, escorpiones, arañas), insectos (abejorros, hormigas, avispas) y  reptiles (ofidios) que como modo de defensa inoculan veneno les recomendamos: no caminar descalzo, no introducir pies o manos en huecos de árboles, piedras, cuevas o nidos, sacudir la ropa y zapatos antes de vestirse, y la ropa de cama antes de acostarse, separar las camas de la pared, observar el piso del baño antes de bañarse, cubrir con tela mosquitera las bocas de desagües,  usar botas de caña alta (de cuero o goma gruesa) cuando se transite por el campo, mantener limpio y ordenado el interior de su hogar y libre de malezas una superficie amplia alrededor de la casa o campamento, no acumular leña, ladrillos o escombros cerca de la vivienda, en los campamentos, cerrar bien las carpas durante las horas de descanso y de paseo; mantener acomodadas las mochilas, bolsas de dormir y otros elementos.

Los síntomas pueden variar según la zona de la picadura, la cantidad de veneno y la contextura física de la víctima. La inoculación puede producir una fuerte reacción local, con dolor agudo en la zona de picadura, inflamación y edema regional del miembro afectado. También puede provocar agitación, inquietud, calambres musculares,  hormigueo, desorientación, obnubilación, dolores abdominales  y convulsiones.

La manifestaciones más  graves, que en todo caso se darían en niños muy pequeños (lactantes), ancianos o adultos inmunodeprimidos, consistirían en una grave depresión del sistema nervioso central, con coma e incluso parada respiratoria.

 Hay que tener en cuenta que los antídotos muchas veces no son comerciales, sino que se distribuyen desde los laboratorios en forma directa a los  hospitales regionales, donde están (o deberían estar) las reservas de antídotos y sueros antiofídicos y de otros bichos venenosos, necesarios para casos aislados que puedan presentarse. Pero la derivación debe hacerse desde el hospital local, solo en caso de un diagnóstico adecuado y urgente, y se realiza en abundancia, con los cuidados adecuados y un medico que acompaña al paciente afectado en dicho móvil.  

La Secretaria de salud destacó que la minoría de las picaduras son letales, por eso la atención primaria se hace en el hospital local de cualquier ciudad, y se derivan como urgencias cuando debe ser tratados en el  Hospital San Felipe. Así funciona el sistema de salud. No hay reservas de todo tipo de antídotos en los hospitales locales de atención básica, como el nuestro.

Por eso es que  el  hospital José María Gomendio, no posee el antídoto para las picaduras algunos ponzoñosos, y no esta equipado para estos fines, pero es propio del funcionamiento del sistema de salud. El traslado a donde corresponde, es la solución que recomienda la Dra Cejas cuando es necesario y cuando el hospital no posea los sueros, antídotos  o tratamientos que requiera cada caso en particular.  Incluso algún tipo de sueros  antiofídicos no están en el hospital local, sino en el regional, concluyó Cejas.

 





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