Teniendo en cuenta la crecida del Río Paraná a continuación brindamos concejos médicos para tener en cuenta en caso de un eventual encuentro, acercamiento o siniestro con los famosos “bichos” que acarrean estos fenómenos climáticos.
Lo más común de encontrar con las crecidas del Río, son las víboras. En nuestra zona, es común encontrar Yarará, estas son víboras venenosas, en el caso de contraer alguna mordedura o siniestro con alguna de estas víboras es aconsejable que usted acuda a un médico lo más rápido posible, porque hay que aplicar suero antiofídico. Sin embargo, no significa que una persona mordida corra riesgo de vida inmediatamente.
Si uno se encuentra con una yarará asoleándose, no hay que interactuar con ella. La gente tiende a matarlas, lo cual es más peligroso que evitarlas, porque los animales tienden a defenderse y atacar. Si uno no les hace nada, es probable que ellas tampoco.
Las personas que realizan labores en zonas donde podrían tener contacto con yararás deben calzar botas o polainas de cuero. El 70 por ciento de las mordeduras de yarará ocurren desde la rodilla hacia abajo. También es bueno usar guantes de cuero, más que nada cuando haya que remover palos o escombros. Además, hay que evitar transitar por zonas con pastos altos, ya que allí son menos visibles. Asimismo, es preciso no generar depósitos de basura donde podría haber roedores, que son el alimento de las yararás.
En caso de ser mordido hay que trasladarse urgente a un centro de asistencia médica. No usar torniquetes, ni aplicar cortes, que podrían producir hemorragias porque las yararás aplican un veneno anticoagulante.

