IGR Social, es una organización sin fines de lucro, que pertenece a Iglesia Gran Rey Pérez Millán , congregación liderada por los pastores evangelicos, Juan Eduardo Cardozo y Romina Alejandra Rossi. El grupo está conformado por fieles que asisten a la misma y trabajan a través de la piedad y el amor al prójimo, valores que profesan como cristianos.
Iglesia Gran Rey, es una institución que lleva 25 años al servicio de la comunidad de Pérez Millán, decimos al servicio porque siempre está involucrada con las necesidades de la población, no solo en lo espiritual, sino también en cuestiones de familia, mujeres, varones, niñez, juventud y adolescencia.
Desde esta redacción, entrevistamos a Clara Mussi, una de las personas que se encarga de llevar adelante esta organización.
Consultada sobre la función que cumplen, Clara expresó que: “IGR. Social es un grupo de personas que se encarga de ayudar al prójimo, ejerciendo el ministerio de la piedad. Se trata de voluntarios del mismo pueblo, que muchas veces no son de la congregación, pero que sin interés alguno se acercan a colaborar para solucionar necesidades que no nosotros solos no podemos solventar económicamente. Siempre aparecen personas dispuestas a ayudar, sin nombre y apellido”.
Sobre las actividades que desarrollan, Clarita, como todos la llaman, detalló que: “trabajamos con el perchero solidario en los barrios más carenciados y es de mucha ayuda para las familias, porque se llevan lo que necesitan y si tienen ropa que ya no usan hacen el intercambio y la pueden donar para alguien que si la necesite. Además en esos momentos se comparte jugo y galletitas para los niños y familias que se hacen presentes. Otra de las cosas que hacemos es juntar mercadería para ayudar a aquellas familias que no llegan a fin de mes o no tienen trabajo fijo. Se ayuda cuando hay necesidad urgentes, como leches especiales para recién nacidos, zapatillas o casos como incendios donde las familias pierden todo y bueno ahí también nos ponemos en campaña para poder conseguir muebles y cosas necesarias para esas familias.
A veces nos toca escuchar a padres que nos dicen,– mi hijo todavía no puede ir a la escuela porque no tiene zapatillas o guardapolvos- ahí también tratamos de intervenir para ayudar. Se ayuda mucho en el barrio del cementerio, o en Barrio Tiritití que suelen ser los barrios más carenciados. Todo lo que recibimos, si bien casi siempre es usado, lo ponemos en condiciones óptimas para que quien lo necesite,pueda usarlo de inmediato.; muchas otras donaciones son de cosas nuevas, como fue el caso de Navidad, donde recibimos 140 juguetes, que se pudieron repartir en los barrios nombrados anteriormente y en diferentes familias que estábamos al tanto de su difícil situación económica”.
Sobre la próxima campaña grande Clara indicó que: “En este mes vamos a comenzar con la colecta de reutilización de útiles escolares, mochilas, guardapolvos, zapatillas, etc. Por eso invitamos a todos aquellos que quieran sumarse, a ser parte. Hay un niño que está esperando una sorpresa y nosotros podemos ser quienes le saquen una sonrisa, y llevar auxilio a esas familias que están necesitando ayuda”.

Ya en el final de la entrevista las preguntas fueron ¿Por qué lo hacen? , ¿Qué es lo que reciben a cambio? Y Clarita sonriendo dijo: “Por misericordia, compasión y amor al prójimo. Así como Dios nos amó y nos tiene misericordia a nosotros, eso mismo nosotros tenemos que dar. Lo que de gracias recibimos, eso damos. Y nuestra recompensa viene de Dios, no esperamos retribución humana”.







