Por otro lado, el INDEC informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, ascendió desde los $6.288 hasta los $6.702, lo cual representó un aumento del 6,6%. Por lo tanto, una familia «tipo» necesitó $20.710 para no ser considerada indigente. En efecto, las canastas tuvieron el crecimiento más elevado desde octubre de 2018.
Asimismo, tanto la canasta básica como la alimentaria, subieron por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC, que registró una suba del 3,8% en el décimo mes del año, la más alta de 2020.
Alimentos y bebidas, el rubro de mayor incidencia en el IPC, subieron, en promedio, un 4,8% debido, principalmente, a fuertes ascensos en los precios de las frutas y las verduras, afectados por factores estacionales y por los ajustes autorizados para los productos incluidos dentro del programa Precios Máximos. En el Gran Buenos Aires (GBA), alimentos como el tomate redondo, la papa, el limón y la manzana deliciosa exhibieron incrementos mensuales de entre 30% y 50%.
Cabe recordar que la Canasta Básica Alimentaria se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para un adulto equivalente, mientras que la Canasta Básica Total incorpora bienes y servicios no alimentarios.