Construir vínculos de confianza y no sobreexigir a los chicos son las principales herramientas a las que apuntan los especialistas. El proceso educativo es complejo e individual, cada alumno tiene sus propias capacidades, el esfuerzo y el resultado es diferente para cada uno. Los consejos de la especialista en educación, Cristina Ruiz.
Por otra parte, también se debe pensar en los jóvenes que entran a la adolescencia en relación a cómo se puede contribuir desde casa en el proceso educativo: “Los chicos y chicas necesitan una estructura para aprender e inclusive para aprender a rebelarse en un marco de seguridad y autonomía. La rutina no es enemiga de la creatividad”, sostuvo la docente.
Una de las cuestiones por las que madres y padres suelen preocuparse también, es por las tareas que muchas veces resultan demasiado complejas para sus hijos. En ese sentido, Ruiz señaló que “la exigencia no es una carga o una presión, es una motivación para superarse. La exigencia es negativa cuando se asocia a prácticas meritocráticas”. En este punto remarcó: “es fundamental fomentar el respeto hacia los docentes, aprender a convivir en la diferencia cumpliendo los acuerdos escolares”.
Por último, la pedagoga resaltó: “Es un error estandarizar la exigencia suponiendo q todos los pibes y pibas tienen las mismas capacidades y se desarrollan en los mismos contextos. El mérito es lograr superarse desde la individualidad y las experiencias propias y desde las posibilidades personales”.
Fuente: InfoCielo

