Este martes 4 de agosto, el subsecretario de Legal y Técnica Dr. José Luis Torriani presentó una denuncia en la justicia federal en nombre de la Municipalidad de Ramallo por la quema de pastizales en la zona de Islas del Alto Delta del Río Paraná (Entre Ríos).
La denuncia ingresó por Fiscalía Federal de San Nicolás a cargo del Dr. Matias Dillelo y hace hincapié en los efectos nocivos que generaron estas quemas a la población, la flora y la fauna; así como también el peligro que constituye la disminución de la visibilidad de los conductores en las rutas. Además menciona que la protección del medio ambiente es un derecho constitucional (art. 41) que debe ser respetado por todos.
De esta manera, se exigió una investigación a fin de dar con los responsables de estos probables delitos de acción pública y someterlos al proceso legal correspondiente, a través de la intervención efectiva del fuero federal en defensa del ecosistema, de los habitantes del Partido de Ramallo y de los radicados en la ribera del río Paraná.
Flora
Unas 10.000 personas se manifestaron este sábado a la tarde en la cabecera del puente que cruza el Río Paraná y une las ciudades de Rosario y Victoria, Entre Ríos, para reclamar que se terminen los incendios en las islas y la aprobación por parte del Congreso de la Nación de la ley de humedales.
Más temprano, unos 200 productores ganaderos y puesteros de la zona de las islas del delta se manifestaron del lado entrerriano del puente, con sus caballos para exponer que ellos no son los culpables de los incendios. La justicia federal de Paraná citó a declarar a los dueños de las tierras donde el fuego provocó serios daños a la flora y la fauna, luego de varias denuncias, entre ellas la del intendente de Rosario, Pablo Javkin, que se presentó como querellante.
La multitudinaria manifestación no fue solo de ambientalistas que reclamaron la sanción de la ley de humedales, sino de ciudadanos de distintas partes de Rosario que expresaron su malestar por los trastornos que genera el humo de los incendios, que cuando sopla el viento noreste este deja a Rosario envuelta en una nube de humo, que llega a medir más de 60 kilómetros.
Los incendios en las islas del delta tienen epicentro en Rosario, pero también impactan en otras regiones más, como nuestra zona, Ramallo, San Nicolás y San Pedro. Desde febrero hasta ahora se detectaron más de 8000 focos que destruyeron una superficie mayor a los 530 kilómetros cuadrados.
Sobrevuelo
A la misma hora que se realizaba la protesta en el puente Rosario-Victoria, el ministro de Medio Ambiente de la Nación, Juan Cabandié, sobrevoló la zona afectada por los incendios, junto con funcionarios del área de Seguridad. Desde la semana pasada se sumaron a los brigadistas que trabajan para apagar las llamas un escuadrón del grupo Albatros de Prefectura Naval, con el objetivo de encontrar a los responsables que inician el fuego.
Se detectaron varios lugares en la isla donde el fuego fue iniciado con montículos de ramas secas y vegetación, que -según los brigadistas- se notaba que habían sido preparados. «Hay una intencionalidad en las quemas de los humedales», afirmó el viernes el intendente de Rosario.
Desde las 14 comenzaron a llegar a la cabecera del puente miles de ciclistas que, con un protocolo preventivo para el Covid-19, empezaron a acomodarse dentro de círculos pintados en el asfalto, donde cada uno debía ubicarse para respetar el distanciamiento de más de un metro. Cada manifestante debía ingresar por un control sanitario, dispuesto por la Multisectorial por la Ley de Humedales, donde se sanitizaba con alcohol y controlaba que cada persona llevara puesta el barbijo.

«Es imposible vivir con este humo de todos los días en medio de una pandemia. Y que el fuego arrase con un humedal que tenemos que cuidar», aseguró Gladis Parrulla, una docente jubilada que marchó con su pareja a pie. A su lado, Sofía, una estudiante secundaria portaba un cartel con la leyenda: «Que no me falte el aire».
Es la primera vez que esta protesta tiene tanta convocatoria. Los dos fines de semana anteriores se congregaron entre 500 y 1000 manifestantes, pero como la situación de los incendios y el humo persiste ahora la manifestación se transformó en multitudinaria.
Ivo Peruggino, integrante de la Multisectorial por la Ley de Humedales, dijo a los medios de prensa que en «esta tercera concentración hubo una adhesión multitudinaria. Sabemos que ambientalistas de Victoria están cortando el puente desde el otro lado del río», agregó.
Ley de humedales
«Estamos pidiendo el cese inmediato de las quemas, castigo efectivo a los responsables y la sanción urgente de una ley nacional de humedales que no solo proteja a nuestro delta del Paraná sino a todos los humedales del país», sumó.

Durante la mañana del sábado, unos 200 productores ganaderos y puesteros de las islas entrerrianas se congregaron en la cabecera del puente Rosario-Victoria, cerca del peaje del lado de Entre Ríos, para rechazar las acusaciones que apuntan a que ellos son los causantes de los incendios.
Enzo Vignale, uno de los propietarios de campos que fue citado por la justicia federal por su presunta responsabilidad en los incendios, rechazó que los ganaderos sean quienes provocan la quema de pastizales. «Estamos acá por la quema intencional en las islas. No sabemos quiénes son los responsables y encima nos acusan a nosotros», señaló al diario La Capital.
Los incendios se dan en un contexto particular, la escasez de lluvias y la bajante más aguda de los últimos 60 años del río Paraná, por lo que la vegetación está seca, lo mismo que las lagunas y bañados que con agua hubieran servido de contención de las llamas.
La situación llevó a un conflicto entre las provincias de Entre Ríos, que tiene bajo su jurisdicción el 80 por ciento de la superficie del delta, y Santa Fe, sobre todo Rosario, cuya población sufre la incidencia casi permanente del humo.
Los incendios del delta argentino se descontrolan. La ganadería y la sequía han convertido los pastizales del río Paraná en yesca, amenazando el desastre para la vida silvestre de la zona.
Un incendio violento descrito como «completamente fuera de control» amenaza uno de los principales ecosistemas de humedales de América del Sur. El fuego ha estado ardiendo durante meses, y es visible a lo largo de toda la costa del río Paraná sobre todo en la ciudad central de Rosario; aunque hace poco mas de un mes desde nuestra zona, Ranallo- San Nicolas-San Pedro, no solo se pueden ver sino que por momentos el humo invade las calles.
Los lugareños han estado compartiendo fotos y videos de los incendios en las redes sociales .

«Todo está ardiendo, está completamente fuera de control» , dijo a Leonel Mingo, portavoz de Greenpeace Argentina . «Una vez que un incendio alcanza esa escala, se vuelve prácticamente imposible detenerlo».
El Paraná es el segundo río más grande de Sudamérica después del Amazonas y el octavo río más largo del mundo.
El delta gigante es claramente visible en las imágenes satelitales como una cuña verde oscuro en el margen norte del Paraná desde Rosario hasta Buenos Aires.
Columnas gigantes de humo de los incendios que arden desde febrero han cubierto a veces las calles de Rosario y otros lugares a lo largo del Paraná con una capa de ceniza de plantas y animales quemados. El aire en Rosario ha estado contaminado durante semanas provocando complicaciones respiratorias a la vez.

La vista desde el espacio muestra que el delta se ha vuelto significativamente más seco en los últimos años.
Jorge Liotta, biólogo especializado en la abundante vida salvaje del delta, vive con su esposa y dos niños pequeños en la cercana ciudad ribereña de San Nicolás de los Arroyos. Su hogar está a solo una cuadra de la costa del Paraná.
«La otra noche caminé hacia el río y pude ver siete incendios ardiendo en la distancia», dijo Liotta al Guardian. “Depende del viento si el humo te golpea, pero cuando lo hace, el humo es tan espeso que el sol se pone rojo y apenas puedes ver la casa de al lado. Lo que es peor, se mete dentro de su hogar. Las personas con asma y otras dificultades respiratorias realmente están sufriendo».
Lejos de disminuir, el número de incendios ha aumentado. Liotta trabaja en el Museo de Ciencias Naturales Scasso en San Nicolás, donde ha estado monitoreando los incendios del deltaa través de los satélites de la NASA. «Hemos identificado 8.024 incendios probables en lo que va del año, casi la mitad de ellos este mes de julio».
Liotta trabajó hacia atrás y descubrió que la magnitud de la
calamidad no tenía precedentes. “El número promedio de puntos de acceso anuales detectados por satélite fue de solo 1.800 en 2012–2019. Ya estamos en más de 8,000 y apenas a mitad de año ”.
Aunque los ganaderos, los cazadores ilegales y los promotores inmobiliarios han invadido su rico hábitat, el delta del Paraná aún está lleno de vida silvestre diversa, y todos enfrentan un grave desafío para su supervivencia.
Liotta dice que le rompe el corazón imaginar la escala de destrucción. “No puedo evitar pensar en los animales cuando veo los incendios. Si los humanos sufrimos tanto, ¿te imaginas cómo será para las criaturas quemadas vivas?
Lista de las especies del delta:
“Está el carpincho [capibara], el roedor más grande del mundo, un pariente del conejillo de Indias, pero del tamaño de un cerdo de granja, con un peso de más de 60 kilos, acuático y muy gregario. Luego el gato montés, un cazador solitario en la parte superior de la cadena alimenticia del delta a pesar de ser solo del tamaño de un gato doméstico, ya sea visto como un leopardo o completamente negro como una pantera. Luego hay una variedad interminable de aves, invertebrados, moluscos, insectos raros, anfibios, reptiles … que deben estar sufriendo una increíble tasa de mortalidad «.
Laura Prol, una ecóloga de la ONG ambientalista con sede en Rosario Taller Ecologista.
«El delta siempre ha sido utilizado por los ganaderos para pastar su ganado, pero la cantidad de ganado creció un 500% entre 2000 y 2010», dijo Prol al Guardian. «Aunque ese número se ha reducido en la última década, los ganaderos continúan quemando la hierba muerta del invierno como si todavía estuvieran en el siglo XIX, la idea es que la nueva hierba debajo brote más fuerte».

Prol señala a cazadores ilegales de carpinchos que encienden fuegos para acorralar a sus presas y turistas de Rosario que cruzan el río para celebrar barbacoas y kayak en el delta como otros posibles culpables.
“Pero el verdadero problema es que 2020 ha sido uno de los más secos de los últimos años, lo que causa dos problemas. Primero, sin la humedad adecuada, la hierba muerta se vuelve altamente inflamable, y segundo, el bajo nivel del río seca los canales que generalmente actúan como amortiguadores que impiden que el fuego se expanda más allá de las islas individuales ”, dice Prol.
Las impactantes fotos publicadas en las redes sociales, y la gran extensión y duración de los incendios, han llevado a las autoridades a la acción.
El ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandié, ha abierto acciones legales contra presuntos culpables,twitteando mapas de geolocalización señalando los incendios y exigiendo que los jueces locales identifiquen y arresten a los terratenientes. «Deben decirnos quién es el propietario de estas tierras, arrestarlas y llevar a los responsables a juicio».
Niveles del agua
La caída de los niveles de agua ha expuesto la orilla a lo largo del río Paraná.
La ciudad de Rosario también exigió acciones legales y envió helicópteros contra incendios a la zona.
Pero los ambientalistas dicen que se necesita más. “La acción legal no detendrá los incendios. Lo que se necesita es una política ambiental a largo plazo para hacer frente a la caída en el nivel del río causada por el cambio climático y el fenómeno climático de El Niño «, dice Prol. “El período seco de este año también podría ser un efecto de los incendios en el Amazonas el año pasado, en el que pereció una gran cantidad de vegetación productora de vapor que luego se convirtió en lluvia. Encontrar a los culpables de los incendios de este año es, por supuesto, importante, pero necesitamos una verdadera protección del medio ambiente ”.
Mingo de Greenpeace está de acuerdo. “Hemos estado presionando durante años por una ley integral de humedales. La razón por la cual estos incendios están furiosos es porque no hay legislación. Necesitamos prohibir la ganadería en el delta. Porque en este momento, con este clima seco, con la desecación del río Paraná y sin una campaña para cambiar el uso tradicional del fuego por los ganaderos para limpiar la tierra para el pasto, tienes la tormenta perfecta «.
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