Durante el Mes de la Obesidad, el Servicio de Diabetes y Nutrición del Hospital José María Gomendio extendió su apoyo a los Artesanos y a los Abuelos del Hogar de Ancianos mediante la realización de controles integrales de salud, incluyendo mediciones de glucemia, presión arterial, peso y talla, ofreciendo retroalimentación personalizada. Además, se llevaron a cabo actividades de concientización sobre el dengue, acompañadas de la entrega de folletos educativos, fortaleciendo así el compromiso con la promoción de la salud y la prevención de enfermedades en la comunidad.
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Cambio de hábitos de consumo en cuarentena: más fideos y arroz, y menos carne
Los argentinos modificaron sus hábitos de consumo de alimentos durante la cuarentena por la pandemia de coronavirus, con mayores compras de fideos y arroz, y menos -y más esporádicas- de carne, según un informe del Instituto para la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
De acuerdo al “Monitor de consumo online” del Ipcva, presentado por el jefe de su Departamento de Promoción Interna, Adrián Bifaretti, 44% de los consumidores se aprovisionó con más productos ricos en carbohidratos (arroz, fideos, etc.), 37% hizo lo propio con las verduras y 27% manifestó abastecerse en cantidad de carne vacuna.
«Mientras en el segmento de nivel socioeconómico mejor acomodado (ABC1) solo un 13% compró carne en cantidad para encarar su período de cuarentena, en el nivel más bajo (D1D2), el 31% manifestó abastecerse con abundante cantidad de carne para afrontar el desafío», destacó Bifaretti al presentarlo.
Según el trabajo, sólo un argentino de cada 10 manifestó algún problema puntual con el abastecimiento de carnes y sobre todo en supermercados, el resto no ha tenido inconvenientes o no se ha fijado sobre esta cuestión.
Comparado con otros alimentos (verduras, harinas, aceites, etc.), la gente advirtió mayores problemas de abastecimiento en estos casos en el inicio del confinamiento, indicó el Ipcva.
Ante la consulta sobre qué se busca principalmente al momento de comprar carne vacuna, a la variable prioritaria de relación precio/calidad, le sigue la confianza en el punto de venta y por último la cercanía del negocio y la practicidad para cocinar.
El estudio registró diferencias en términos de género y alguna particularidad generacional: «las mujeres le otorgan más importancia relativa al precio en comparación con los hombres y éstos dan mayor relevancia a la calidad en comparación con las mujeres».
En cuanto a las edades de los compradores, si bien 40% de la población manifiesta que el precio es la variable más importante durante la compra, baja a 33% en la generación de los millenials (26 a 35 años), que otorga mayor influencia a la calidad durante la compra.
Antes de la pandemia, la mitad de los compradores argentinos de carne vacuna hacía compras más o menos frecuentes y la otra, más esporádicas.
Ahora, «se va menos seguido a comprar carne y eso se nota en la estadística de la encuesta realizada por internet a más de mil personas», resaltó el Ipcva.
Si bien los hombres no modifican sustancialmente su frecuencia de compras comparando con la situación previa al Covid-19, las mujeres han espaciado sus compras resguardando más su integridad física y atenuando el peligro de contagio.
Según las distintas regiones del país, es más marcada la disminución de la frecuencia de compra en el interior de Argentina, a diferencia del Gran Buenos Aires.
Finalmente, se advierte un crecimiento incipiente de la modalidad de compra online, pero por el momento solo 2% de las compras, concluyó el trabajo.
Télam.
Precios Esenciales a costa de la salud: casi la mitad de los productos son de baja calidad nutricional
Un grupo de investigadores realizó un análisis de Productos Esenciales y los comparó con las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA). En ese marco, señalaron que el 42% de los productos son de baja calidad nutricional. Los mismos aportan gran cantidad de sodio, azúcares y grasas, incluidas las trans.
Según publicó el matutino La Nación, seis investigadores del Grupo de Trabajo Comida y Saberes y del Instituto Patagónico de Estudios de Humanidades y Ciencias Sociales (Ipehcs-Conicet) de la UNCo analizaron el listado que difundió el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación y determinaron que el 42,18% son denominados ultraprocesados. Entre esos 29 productos hay galletitas dulces y saladas, cacao en polvo, rebozadores, mermeladas, yogures y postres, entre otros.
El equipo de investigación sostuvo que “entre los ingredientes de los ultraprocesados se encuentran los aditivos (aglutinantes, cohesionantes, colorantes, edulcorantes, emulsificantes, espesantes, espumantes, estabilizadores, ‘mejoradores’ sensoriales como aromatizantes y saborizantes, conservadores, saborizantes y solventes) y nutrientes críticos en exceso como azúcares libres, sodio, grasas saturadas, grasas totales y ácidos grasos trans que están asociados a enfermedades como la malnutrición y cardiovasculares, entre otras».
En base al listado, relataron que se pueden realizar comidas tales como fideos o polenta con aceite, arroz con aceite y puré de tomate o un mate cocido con leche y galletitas o pan. «No se le está dando a la población un mensaje claro», dijo Delia Nin, del Grupo de Trabajo Comida y Saberes de la UNCo, que coordinó el equipo integrado, también, por Anabella Salomone, Yesica Arzamendia, Soledad Inestal, Luz Franco y Joaquín Perren, del Ipehcs-Conicet.
«La desarticulación entre las políticas implementadas por el Gobierno es tan evidente que, al mismo tiempo que se comunican los problemas prevalentes en la población, se estimula el consumo de los alimentos que la evidencia científica ubica como uno de los principales responsables», afirmó el equipo de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).
Otro relevamiento, estudió una comparación de los 64 productos con los grupos de alimentos recomendados en las GAPA. Al respecto, la autora del mismo, Andrea Graciano, presidenta de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición (Fagran), dijo que “al analizar el listado podemos concluir que casi el 40% de los denominados Productos Esenciales son alimentos de consumo opcional o bebidas con alcohol».
«Las GAPA se proponen alentar el consumo de alimentos variados de alta densidad de nutrientes (aquellos que proveen cantidades significativas de vitaminas, minerales y relativamente pocas calorías), también denominados ‘protectores’. Además, establecen valores máximos de consumo de alimentos de baja densidad de nutrientes agrupados como ‘de consumo opcional'», explicó Graciano (ver aparte). «Distintos estudios demuestran que las calorías provenientes de esos productos representan prácticamente un tercio de la ingesta calórica total (35% en promedio), más del doble del límite máximo» del 15% que aconsejan las guías. En una alimentación promedio de 2000 calorías diarias, como la que consideran las GAPA, serían 300 calorías, es decir, un alfajor triple o 12 galletitas dulces de las incluidas entre los Productos Esenciales.
Luego de más de 132 años en el mercado, los refrescos de cola se han convertido en las bebidas más consumidad del mundo, pero también las más dañinas para la salud, indicó Laura Moreno Altamirano, investigadora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.
La investigación hace hincapié en que sus grandes cantidades de azúcar y químicos son causantes de diferentes enfermedades como obesidad, sobrepeso, diabetes, cálculos renales, asma, descalcificación, anemia, depresión, mala digestión, caries y hasta Alzheimer.
En Francia, un padre fue condenado a 3 meses de prisión por alimentar a sus hijos con puras gaseosas
La investigadora recalcó que la mitad del contenido de estas bebidas es de azúcar y que en condiciones normales, el ser humano no podría ingerir esa cantidad porque le provocaría vómitos, pero para que sea ingerible, se le agregan ácido fosfórico.
Éste suplemento provoca desmineralización ósea, debilita los huesos y promueve fisuras y fracturas, además de fomentar el desgaste del esmalte en dientes. Su combinación con el azúcar provoca dificultad para absorber el hierro y por ende, mayor predisposición para contraer infecciones.
Los responsables de la adicción de este tipo de bebida son el azúcar y la cafeína, que reactivan las terminales nerviosas del cerebro y a los 45 minutos de haberla tomado, aumentan la producción de hormonas como la dopamina y serotonina, encargadas de producir placer.
En cuanto al colorante artificial, está asociado al cáncer de pulmón, hígado, tiróides y leucemia.
¿Qué pasa con los refrescos de cola light?
La investigadora indicó que son muy dañinos también y que si se consumen en grandes cantidades pueden producir daños cerebrales, pérdida de memoria y Alzheimer, entre otras consecuencias.
