Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina, manifestó su preocupación ante las reformas estructurales que el Gobierno evalúa implementar en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Si bien reconoció la necesidad de modernizar el organismo, alertó que el nuevo decreto en análisis podría modificar la esencia del instituto al afectar su carácter autárquico y alterar la composición del consejo directivo, donde actualmente participan entidades del agro y universidades. “Cambiaría sustancialmente la esencia del INTA”, advirtió.
Uno de los puntos más cuestionados es la posible eliminación de los centros regionales, espacios clave para el trabajo territorial con productores. Según Sarnari, estas unidades no representan gastos para el Estado nacional y tienen un valor estratégico fundamental: “Los centros regionales son ad honorem y son el lugar donde realmente se conocen las necesidades locales y se diseñan respuestas concretas para los territorios”. También cuestionó que la toma de decisiones quede concentrada en el Ministerio de Economía, desplazando la participación plural que históricamente caracterizó al INTA.
Sarnari remarcó que desde la Federación Agraria no se oponen a los cambios, pero piden que sean responsables, con diálogo y sin perder de vista el rol central que el instituto cumple para el campo argentino. Señaló que hay líneas de investigación, como las de agricultura familiar, que podrían optimizarse, y llamó a revisar la estructura con una mirada estratégica. “No se trata de destruir el INTA ni de recortar por recortar. Queremos mejorar lo que está mal y preservar lo que ha funcionado bien, con el compromiso de seguir acompañando su desarrollo”, concluyó.
