El maíz se perfila como el gran protagonista de la campaña 2025/26 en la zona núcleo, con una estimación de aumento de siembra del 17% según la Bolsa de Comercio de Rosario. La necesidad de mejorar la rentabilidad en un contexto de márgenes ajustados impulsa a los productores a optar por el cereal, que permite obtener más kilos por hectárea en comparación con la soja. Esto representa un cambio de tendencia tras la fuerte caída del maíz en el ciclo anterior, marcada por la falta de agua y el temor a la chicharrita.
Según el informe de la Guía Estratégica para el Agro, el maíz ofrece mayores posibilidades de rendimiento, especialmente en fechas de siembra tempranas, donde se pueden alcanzar hasta 120 quintales por hectárea, mientras que la soja mantiene niveles estancados. A pesar de requerir una inversión mayor y asumir más riesgos, la apuesta por el maíz se sostiene por su capacidad de recuperación en productividad y su aporte a la rentabilidad.
Además, el clima acompaña. Las reservas de agua en los perfiles del suelo son favorables para una buena implantación del cultivo, y se espera que si llueven al menos 20 milímetros en agosto, se podrá sembrar sin inconvenientes hasta mediados de septiembre. También se prevé la recuperación del maíz tardío y de segunda, que volverían a ocupar el 30% del área total sembrada, ganando terreno a la soja con unas 100.000 hectáreas adicionales.
