La próxima campaña agrícola trae una noticia destacada: el maíz vuelve a ganar terreno en los campos argentinos. Según las primeras estimaciones, la siembra crecería un 16,8 % respecto al año pasado y llegaría a cubrir unas 9,7 millones de hectáreas. En cambio, la soja perdería protagonismo, con una reducción de 1,35 millones de hectáreas frente al 2024.
* El maíz busca revancha
Después de un 2024 muy complicado —con sequía y la plaga de la chicharrita que golpeó fuerte en el centro y norte del país—, el maíz vuelve a entusiasmar al sector. Si el clima acompaña, se estima que la producción podría alcanzar 61 millones de toneladas, lo que marcaría un nuevo récord histórico.
Este crecimiento sería posible gracias a una mayor superficie sembrada y a un rinde promedio proyectado en 76 quintales por hectárea.
El clima, un factor clave
A diferencia de años anteriores, esta vez los campos llegan con buena reserva de agua en el suelo, incluso en zonas que suelen sufrir más la falta de lluvias. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires ya hay exceso de humedad y eso podría complicar la siembra temprana.
Los especialistas advierten que si las lluvias de primavera son demasiado abundantes, muchos productores podrían verse obligados a reemplazar parte del maíz por soja.
*Soja en retroceso
Mientras el maíz crece, la soja muestra la tendencia opuesta: la intención de siembra es menor y perdería más de un millón de hectáreas en comparación con el ciclo anterior.
*Balance de la última campaña
Respecto al ciclo 2024/25, se ajustó la estimación final del maíz a 50 millones de toneladas, un poco más de lo previsto inicialmente gracias a mejores rindes en los lotes sembrados de manera tardía.
