Durante la reunión, las empresas, representadas por entidades como ADIMRA, AFARTE, FEDEHOGAR, CAMIMA y CAIAMA, ofrecieron una suba cercana al 12%. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por el sindicato, que exige un incremento superior, en torno al 18%. La brecha entre lo que las cámaras están dispuestas a ofrecer y lo que la UOM reclama sigue siendo considerable, lo que complicó aún más la posibilidad de llegar a un acuerdo.
Uno de los puntos de mayor fricción fue la propuesta del sindicato de incluir una cláusula gatillo vinculada al índice de precios al consumidor (IPC) mensual. La UOM, encabezada por Abel Furlán, insistió en esta medida para garantizar que los salarios no pierdan poder adquisitivo frente a la inflación. Sin embargo, las cámaras empresariales se mostraron rotundamente en contra, argumentando que las actuales condiciones económicas, como la caída de la actividad y las dificultades para competir con las importaciones, hacen inviable esa fórmula. Las conversaciones continuarán, pero sin un panorama claro sobre cómo se resolverá este conflicto salarial.