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Ante el fracaso de las negociaciones con las cámaras empresariales, la Unión Obrera Metalúrgica adelantó que en los próximos días incrementará su plan de lucha.
La oferta para el sector fue aumentar en cuatro tramos: 6% en agosto, 6% en septiembre, 5% en octubre y 5% en noviembre, y los mismos porcentajes para enero y febrero de 2023. Esto fue rechazado por los trabajadores.
El día martes trabajadores de las seccionales de la provincia de Buenos Aires, Rosario y Capital Federal marcharon hacia la sede del Ministerio de Trabajo de la ciudad de Buenos Aires donde se llevó a cabo una reunión con las cámaras y autoridades del organismo que preside Moroni.
Allí reclamaron la reapertura de la paritaria por el impacto que está teniendo la elevada inflación en el bolsillo de los trabajadores. Y solicitaron un aumento de 65% para este año.
Por su parte Abel Furlán, titular de la UOM, expresó ante los metalúrgicos movilizados: «Hemos venido a dignificar a nuestros trabajadores y a traer la esperanza».
El próximo día martes 26 de julio se llevará a cabo un nuevo encuentro y la UOM se mantiene en estado de alerta y movilización.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) como expresión de todas las actividades metalúrgicas señala que, en el conjunto del sector se observa la necesidad de medidas inmediatas para atenuar las dificultades presentes.
Entendiendo el ordenamiento macroeconómico y que el contar con una política industrial de largo plazo es el objetivo central para el desarrollo metalúrgico, vemos que la urgencia genera la necesidad de decisiones inmediatas en materia de acceso a capital de trabajo, descuento de valores, líneas crediticias en bancos oficiales y privados de corto plazo, a tasas razonables para evitar el cierre de empresas.
Son lógicas las medidas que tienden a flexibilizar los pagos de deudas con la AFIP de aquellas empresas que tiene problemas significativos, pero, para que no se incrementen, es necesario actuar preventivamente facilitando el financiamiento al menos de corto plazo.
Así como se han dispuesto medidas de emergencia frente a la coyuntura, es necesario recomponer el capital de trabajo de las empresas y las dificultades y pérdidas por la inflación de aquellas empresas que venden a plazo o tienen procesos productivos extendidos en el tiempo como son los bienes de capital.
También creemos necesarias todas aquellas medidas que puedan crear demanda: En el corto plazo, ante las circunstancias presentes, sería positivo el financiamiento de los compradores de bienes de capital, acentuar el compre nacional, la protección comercial, y toda medida que resguarde la producción y el trabajo nacional.
