Este miércoles se votó la Rendición de Cuentas de la Administración Central. El oficialismo contó con los votos propios, más el de Valentina Domenech, para aprobarla. En tanto el Frente de Todos rechazó la presentación.
Por otro lado, la rendición del hospital Gomendio fue aprobada por unanimidad.
En sus presentaciones, el bloque de Juntos por el Cambio respaldo los números del Ejecutivo, comparando el año 2020 con el último de la anterior gestión.
“Para que no queden dudas del resultado financiero favorable del año 2020 y la correcta administración de los fondos públicos por parte del Departamento Ejecutivo Municipal, si inclusive restamos los aportes por el fondo COVID 2020 de $33.532.480; igualmente el resultado financiero y/o del Art 43 arrojaría un superávit de $11.844.414”, sostuvo Diego Díaz, presidente del bloque.
También destacó la reducción de la deuda del municipio: “durante el año 2020 se pagaron servicios de la deuda por un total de $108.065.547, es decir que más de ciento ocho millones de pesos que no se pudieron destinar a obra pública, salud, desarrollo social, por ejemplo, fueron destinaron a abonar compromisos asumidos por la anterior gestión y que debieron saldarse durante el transcurso del periodo en estudio. Con el pago de los servicios de la deuda en el año 2020 se redujo un 34% la deuda flotante del municipio”, explicó Díaz.
Por parte de la oposición, el presidente del bloque del Frente de Todos, Cristian Mansilla, criticó la administración de Perie durante su primer año.
“Decían que era un municipio quebrado, pero nunca mostraron documentación para sostener esa afirmación, razón por lo cual fue una decisión política no pagar a proveedores, ya que tenían recursos. A los tres meses de asumir ya ponían recursos económicos en intereses en los bancos, pero, si la situación recibida no era extremadamente crítica, cómo pudieron colocar en un fondo de inversión 20 millones de pesos”, se preguntó Mansilla.
Luego cuestionó la administración de las obras en las escuelas en construcción, “rescindir los contratos de las obras educativas también fue decisión política y no de recursos económicos, el saldo en las cuentas del fondo educativo provincial que dejo la gestión Poletti era de $14.907.000. No quisieron seguir las obras porque ¿no les importa la educación? Creo que no”, afirmó.
